¿Qué es el grooming?
El grooming es el proceso por el que una persona adulta contacta con un menor, habitualmente mediante Internet, y construye una relación de confianza con finalidad sexual. Puede utilizar una identidad falsa, adaptar su lenguaje, ofrecer atención o regalos y recopilar información para aislar, manipular o chantajear.
¿Cómo suele desarrollarse?
No existe una secuencia única. Puede comenzar como una conversación amistosa, pasar a peticiones de intimidad o imágenes y terminar en amenazas, sextorsión o propuestas de encuentro. La responsabilidad recae siempre en la persona adulta que manipula, nunca en el menor.
¿Qué señales pueden alertar?
Secretismo repentino, regalos de origen desconocido, cambios emocionales después de conectarse o contacto insistente de una persona desconocida pueden requerir atención, aunque no prueban por sí solos que exista grooming.
¿Cómo actuar?
Hay que escuchar sin culpabilizar, interrumpir el contacto de forma segura, conservar mensajes y capturas, no difundir las imágenes y pedir orientación. En España se puede acudir a INCIBE y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Si existe peligro inmediato, debe utilizarse el canal de emergencias.
Preguntas frecuentes
¿El grooming siempre comienza con una identidad falsa?
No. La persona adulta puede ocultar su edad o identidad, pero también presentarse con datos reales.
¿Se deben borrar los mensajes?
No antes de conservar las pruebas necesarias y recibir orientación sobre cómo actuar.
Conceptos relacionados
Sexting; ciberacoso; control parental; sextorsión