¿Qué es el sharenting?
Sharenting combina share y parenting y describe la publicación habitual por madres, padres o familiares de fotografías, vídeos o información sobre menores en redes sociales, blogs y mensajería. Aunque suele realizarse con intención afectiva, crea una huella digital que el menor no siempre ha podido elegir.
¿Qué riesgos implica?
Una publicación puede revelar rutinas, ubicación, centro educativo, datos de salud o imágenes reutilizables. También puede afectar a la privacidad, la reputación futura y la seguridad. Configurar una cuenta como privada reduce el alcance, pero no impide capturas o reenvíos.
¿Qué papel tiene el consentimiento?
La opinión del menor debe considerarse de acuerdo con su edad y madurez. Pedir permiso no elimina todos los riesgos, pero ayuda a educar en privacidad y respeto. Hay imágenes o datos que no deberían publicarse aunque el menor acepte, especialmente si son íntimos, humillantes o permiten localizarlo.
¿Cómo compartir de forma más responsable?
Conviene reducir frecuencia y audiencia, evitar nombres completos y ubicaciones, revisar metadatos y no mostrar documentos, uniformes o rutinas. Para compartir en familia pueden utilizarse canales más controlados, recordando que ninguna opción elimina por completo la posibilidad de copia.
Preguntas frecuentes
¿Una cuenta privada evita los riesgos?
Los reduce, pero el contenido puede capturarse, descargarse o reenviarse.
¿El menor puede pedir que se retire una imagen?
Sí puede solicitarlo; el procedimiento y las obligaciones concretas dependen del caso y de la normativa aplicable.
Conceptos relacionados
Huella digital; privacidad; control parental; ciberacoso