Soy Miriam Urbano, consultora y conferenciante experta en bienestar digital para profesionales y empresas. Fundadora y CEO de Bienconecta, autora de Felicidad Digital y creadora del Método ESFERA®.
Durante años trabajé en el sector tecnológico, rodeada de pantallas, notificaciones y plazos que nunca acababan.
Creía que estar siempre disponible era sinónimo de compromiso y éxito.
Hasta que un día mi cuerpo y mi mente me obligaron a parar.
Esa pausa —tan inesperada como necesaria— me hizo replantear muchas cosas.
Entendí que el problema no era la tecnología, sino cómo nos estábamos relacionando con ella.
Y desde entonces, decidí dedicar mi carrera a algo que hoy considero esencial:
ayudar a las personas y a las empresas a recuperar su bienestar en un mundo hiperconectado.
Creo profundamente que el bienestar digital no es un lujo ni una tendencia pasajera.
Es una nueva forma de trabajar, de comunicarnos y de liderar.
Solo cuando aprendemos a usar la tecnología con equilibrio, podemos aprovechar todo su potencial sin pagar el precio del agotamiento o la desconexión emocional.
Mi propósito es acompañar a empresas y equipos a redefinir su relación con la tecnología,
a construir culturas digitales más humanas,
y a demostrar que el bienestar y la productividad pueden ir de la mano.
En la actualidad soy consultora, formadora y conferenciante especializada en bienestar digital para profesionales y empresas.
Soy autora del libro Felicidad Digital y creadora del Método ESFERA®, un enfoque integral que ayuda a las organizaciones a cuidar la salud digital de sus equipos a través de seis pilares: entorno, salud, foco, equilibrio, relaciones y actitud.
También soy fundadora y CEO de Bienconecta, la primera plataforma de bienestar digital para empresas. Una herramienta creada para ayudar a las organizaciones a cumplir la Ley de Desconexión Digital y promover una cultura más saludable y sostenible en el trabajo.
Creo en un modelo de productividad más consciente.
En empresas que cuidan sin invadir.
En profesionales que comprenden que la desconexión resulta indispensable para la productividad. Y que tan importante es manejar el on como el off.
En una tecnología que acompaña, que no absorbe.
Y en líderes que entienden que el bienestar digital no es un lujo, sino la fórmula del éxito para un futuro sostenible.
Mi trabajo parte de una idea muy sencilla:
no necesitamos vivir sin pantallas,
necesitamos aprender a vivir bien con ellas.
Por eso, en todo lo que hago —consultorías, formaciones, conferencias o contenidos— busco un mismo propósito:
que las personas vuelvan a retomar en control,
que los equipos trabajen con foco,
y que las empresas encuentren un ritmo más humano dentro del constante cambio digital.
Hoy sé que el equilibrio digital no es una meta, sino una práctica diaria.
Y que cada pequeño gesto cuenta:
una pausa, una notificación silenciada, una conversación más presente.
Si algo he aprendido en estos años es que el bienestar digital no empieza en la tecnología,
empieza en nosotros.